Diagonales

EL NACIMIENTO DE JAURÍA – POR DÉMIAN “CIRO” PERTUSI – (Séptima Parte)

Yo sabía íntimamente que, en algún momento de mi vida, iba a hacer algo con Esteban Serniotti, ex Cabezones. No sabía qué, pero era como que lo presentía y eso que el estilo de ambos fue siempre rock o la canción rockera. Andábamos por diferentes calles en un mismo barrio. ¿Cómo explicarlo? Calles paralelas. Era cuestión de esperar a cruzarnos en alguna diagonal.

Yo amaba Cabezones, sus canciones y sonido, en general. Por sobre todo, las guitarras me parecían una masacre y sabía que Esteban estaba muy involucrado en la producción de gran mayoría de los discos de Cabezones: creativo, cálido, divertido y humilde. Sin dudas era muy tentador contactarlo!

No dudé y lo busqué por internet. Le pregunté a “San Google” (quien todo sabe y responde) qué estaba haciendo “Pichu”. Ahí me enteré que, aparte de la producción en su estudio, estaba con un proyecto personal: Quedate asi. Di con su correo electrónico, me jugué y le escribí, temeroso de estar mandándome muy al frente escribiéndole a cualquiera que se le hubiese ocurrido usar el nombre de Esteban…

La verdad era que si estaba armando un proyecto nuevo quería la máxima reserva para que pueda desarrollarse sin interferencias ni presiones de ningún tipo.

Por suerte… era Esteban nomás! Inmediatamente, me pasó su teléfono y hablamos como locos por muchos días, cebándonos de lo que podía resultar entre nosotros! Que bueno! Ahora que recuerdo esos momentos me lleno de emoción.

La verborragia que nos invadía en cada charla era incontenible. Gastábamos tarjetas de teléfono de larga distancia a lo loco, ambos queríamos hablar todo junto a la vez y en una sola comunicación. Como se darán cuenta, pegamos onda de movida y ya estaba claro que íbamos a fondo a pesar de que nos estábamos cuidando mutuamente de no arrebatarnos en nada. Imaginen que ambos veníamos de matrimonios musicales muy largos. No queríamos cometer el mínimo error.

Inmediatamente le hablé de Ray y mis inquietudes con respecto a que no me cerraba citarlo solo para grabar y luego no poder contar permanentemente con el por su compromiso con El Otro Yo. A Esteban le volaba la peluca la idea de hacer algo con Ray pero, sin dudas, esto era un impedimento.

Dejamos pasar unos días. Mientras analizábamos y mirábamos el panorama de bateristas que se planteaban en el ambiente…

Mientras tanto, intercambiábamos ideas y canciones por mail. Yo le mandaba una canción y él me la devolvía en llamas!