El 22.

EL NACIMIENTO DE JAURIA – POR DEMIAN “CIRO” PERTUSI – (Dieciochoava Parte)

Ahí, Esteban comenzó a soltarse mucho más. En su hábitat, con todos sus autitos (pedales y efectos), sus guitarras y equipos al palo. Estaba redescubriendose a sí mismo. Hay que tener en cuenta que él venía de Cabezones,donde, en términos generales, el concepto era muy definido y sus sonidos de guitarra estaban más encasillados en la variable de distorsiones muy extremas y algunos contrastes de violas limpias más bien eventuales para crear climas.

Ahora la idea era disponer de todo ese poderío que él desplegaba en Cabezones pero crear a la vez una nueva identidad de sonido lo cual fue, desde un principio, la idea que Esteban propuso al respecto de sus guitarras.

Y bueno… En esa búsqueda explosiva y liberadora de Esteban nació el “22” (El Loco, como lo bautizó Ray) ya que habia que verlo! Saltaba por toda la sala como un resorte poseído por su amplificador Fargen al palo, cambiando de guitarras según la canción, variando: desde Les Paul, a una SG, a Stratocaster, a Telecaster anárquicamente pero con un conocimiento digno de quien ya había probado peyote infinidad de veces. Es decir, disparado hacia una orbita cuasi psicodélica y alucinógena pero controlando todo el tiempo como quien ya hubiese hecho ese camino muchas veces. Al menos daba esa sensación!

Luego había que verlo. Después de cada canción, quedaba como drogado… Todo despeinado, con los ojos rojos… “Qué le pondría al mate?” nos preguntabamos con Ray y Mauro! Lo paradójico es que es así de fábrica!