Armarse.

EL NACIMIENTO DE JAURIA – POR DEMIAN “CIRO” PERTUSI – (Vigésimoquinta Parte)

Ya estaba el demo.

De todo el material grabado y de las 16 canciones, nos quedamos con 15. Todas nos gustaban a morir, pero era cuestión de esperar a grabar el disco para recién ahí evaluar si todas estarían al mismo nivel. No queríamos ninguna “canción estorbo”… Así le llamo a esas canciones que uno suele saltear en un disco. O sea que íbamos a ser despiadadamente objetivos y no tendríamos problema en sacar la que sea.

Por mi parte, rara vez había terminado con una preproducción con más de un mes por delante hasta la fecha de grabación del disco propiamente dicho y con todo el material definitivamente listo desde las letras hasta cada uno de los arreglos… Así que tenía mucha tranquilidad y ahora me dedicaba a escribir esta historia que ahora están leyendo mientras, paralelamente, El Tano y Sony organizaban toda la movida para traer a Jim desde USA: los pasajes, la hotelería, los días de estudios en Panda (donde se grabarían las bases), luego en Pichuatl (donde grabaríamos las voces) y luego volver a Panda a mezclar. Todo en 20 días!

Ray y Esteban, al pie del cañón con El Tano para que no se nos escapara ni un detalle técnico y armándose de todo lo necesario: equipos (los que teníamos y los que pediríamos prestados a nuestros colegas músicos), los instrumentos, la luthieria y service de todas las guitarras y bajos, todo lo concerniente a los sets de batería, todos los tambores necesarios, hacernos de cuerdas, parches, cables y gran cantidad de insumos de los cuales carecíamos ya que hacía tiempo que no estábamos en el ruedo.

Ahora había que esperar a la grabación y aplicar la ansiedad estando atento por si algo llegase faltar.