Cambio De Planes.

EL NACIMIENTO DE JAURIA – POR DEMIAN “CIRO” PERTUSI – (Vigesimooctava Parte)

Llegando al final de la mezcla no estaba dando con Hugo Bistolfi para los teclados. Yo sabía que había tocado en La Trastienda presentando su último trabajo y que había una posibilidad muy certera de una gira por Córdoba y luego Salta. Efectivamente la gira le salió y entre esto y nuestros tiempos que comenzaron a hacerse más limitados se hizo imposible contar con él ya que no llegaría hasta una semana después de la mezcla o más.

Debía resolver.

En esos días, Pichu aparece con la noticia que lo había visto al Tucan (Martin Bosa) quien me había mandado saludos.

Las señales estaban dadas y había que ser necio para no prestarles atención.

Sabía que el Tuqui estaba desde hacía tiempo exclusivo con La Franela junto a Piti, ex piojos. Por ese motivo hacía tiempo que yo había descartado un poco la idea de llamarlo, más que nada por respeto a ese proyecto en el cual, yo sabía, que le había puesto toda su garra desde hacía mucho y que ahora se le estaba dando.

Pero la verdad es que me tentaba mucho llamarlo, no sólo por reanudar nuestra amistad sino que no iba a perder oporunidad de preguntarle si se coparía en salvarme las papas! Siendo completamente sincero con él y con Hugo ya que no iba a poder estar presente.

El Tucan, entrañable amigo del cual, por razones geograficas más que, nada estuve separado, sería, digamos, la frutilla del postre en todo esto… Y un signo de amistad inquebrantable. Tuve que rastrear su nuevo teléfono por cielo y tierra hasta que di con el 3 días antes de finalizar la mezcla del disco. Cuando lo llamé explotamos de alegría y luego de contarle todo mi viaje desde hacia dos años, le pregunté si le gustaría ayudarme con los teclados para algunas canciones. Ni terminé de decírselo, él ya me estaba diciendo que salga corriendo para su casa, que se iba en 7 horas a Costa Rica a representar en un festival a una película premiada a la cual le había hecho la banda sonora. Tenía 8 horas para dedicarmelas antes de su viaje! Un groso como pocos! Podría haberse quedado con su chica de despedida y me recibieron ambos con los brazos abiertos. Sin palabras para ambos…

Así fue que estuvimos desde las 12 de la noche a las 8 de la mañana metiendo Hammonds y pianos en
“Austin”, Astros bajo el mar”, “Shangri-la”, “Tosco”, “Morgue corazón” e “Indios kilme”… y quedó un caño! Me fui de ahí, directo al estudio sin dormir y así fue que en ese día mezclamos las primeras canciones hasta la 1 de la mañana. Luego, me fui fundido a dormir a casa pero con el corazón hecho pedazos de la alegría.